domingo, 5 de febrero de 2012

Cambio

Me siento una princesa en una caja de cristal, 
donde hay una puerta abierta que me es difícil de cruzar.

En un mundo vacío lleno de imaginación, 
brillo de un color transparente sin emoción.

Me acerco a esa puerta que está cerca de mi
y si no veo nada me alejo de allí.

En momentos mis fantasías me siegan, 
alejándome de donde está.

Mi mente se despeja y me animo a cruzar.
Con miedo y curiosidad no la dejo de mirar.
Me acerco lentamente y no me animo a pasar, 
cierro los ojos y cruzo sin pensar.

Al abrirlos otra vez, mis ojos se saturan
con un nuevo mundo lleno de cosas nuevas.

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