lunes, 9 de junio de 2014

Día de gatos


Con el sol iluminando la habitación, me decido a despertar y estirarme completamente antes de levantarme. Lo primero que llega a mis ojos es el rostro alegre de mi sirviente acomodando la habitación, pensando seguramente cuán privilegiado será en este día sirviéndome. Cómodamente voy hacia mi primer comida del día, mi sirviente siempre procura preparar mi platillo favorito y un vaso de agua junto a éste por sí es necesario, continúo con un cómodo baño y termino de comenzar mi día saliendo a pasear, disfrutando de cada objeto bello que me encuentro en mi camino. Al regresar de mi paseo, tomo mi almuerzo y me recuesto a tomar una pequeña siesta, siguiéndole la merienda. De noche siempre hago mis deberes, a veces intento ayudar a mi sirviente con las cosas que se le ven complicada, pero se enoja y me aleja diciendo que no hace falta que yo me involucre en semejantes cosas. Luego de cenar, juego un par de horas a mi juego favorito y, con cansancio por el largo día, me recuesto a dormir mientras pienso en lo buena que puede ser la vida.

Relato escrito pensando en mi Ardilla (fotografía).

2 comentarios: