miércoles, 15 de abril de 2015

Recuerdo luminiscente

Hola, ¿cómo les va?, espero más que bien. 
Hace mucho que no publicaba algún relato, la Facultad es divertida pero las tareas y trabajos prácticos ocupan su debido tiempo, y eso me ha llevado a desconcentrarme de algunas cosas que formaban parte de mi diario vivir mientras no estudiaba, pero me voy acomodando a esta nueva vida universitaria para poder continuar con mis pasatiempos favoritos, así que seguramente estaré publicando a veces muy seguido y otras veces no tanto.
Pero más allá de eso, hoy les quiero compartir un relato que escribí recientemente y espero puedan disfrutar leyendo... 


Recuerdo que caminaba, no recuerdo cuándo comencé a caminar ni cómo sabía hacerlo, simplemente sentía mi cuerpo moverse aún cuando no parecía moverme, pues lo que veía era solo oscuridad expandiéndose frente a mi y alrededor, sólo un vacío ilimitado rodeándome como si no hubiera final. 

Recuerdo que vi a lo lejos algo que no era oscuridad, algo diferente que contrastaba con ella, que le rodeaba haciendo que fuera capaz de verle, aún cuando yo no podía verme... ¿Cómo soy? ¿Quién soy? ¿Qué soy? Solo oscuridad podía ver, como si fuese un manto que me cubriese entero, permitiéndome sentir que veía y me movía en silencio por el vacío. '¿Acaso yo soy parte del vacío?', me cuestioné muchas veces en mis largas caminatas, muchas veces lo creí pero destellos como lo que vi me hacían dudar de ello. Tal vez, solo tal vez, ¿yo podría ser como esa luz? ¿Cómo se sentiría contrastar con la oscuridad?

Recuerdo que, como si hubiera oído mi curiosidad, sentí que el destello volteó en mi dirección, aún cuando yo solo veía una mancha en el vacío, y el temor me baño como si fuera rociado por agua pura y limpia desde el cielo vacío. Sentía mis ojos y boca completamente abiertos de la sorpresa de tener la pequeña luz, que se encontraba increíblemente lejos, tocándome e iluminándome a unos pasos de mi.

Recuerdo que me vi, heridas y manchas de diferentes colores cubrían mi cuerpo y con solo tocarlas apenas, un gran dolor se disperso en el vacío con grito y lágrimas que parecían tan limpias como la luz que me tocaba, haciendo arder cada parte de mi cuerpo que era capaz de ver. '¿Qué debo hacer?', y un sentimiento de duda apareció en mi, una decisión aterradora que sólo yo podía decidir, solo en el inmenso vacío.

Recuerdo que mi mente lo vio, las dos opciones que tenía a mi elección y sabía que a partir del momento en el que esa luz me toco había sido llamado a escoger lo que sería a partir de ahora de mi existencia y el miedo, la duda, paralizaron todo mi ser, dejándome flotando entre la oscuridad y la luz. Solo un paso definiría todo, podía huir a la oscuridad nuevamente y no volver a ver ni sentir lo que era mi cuerpo, aunque el recuerdo de ese momento jamás se iría; podría avanzar hacía la luz y atraparla, quería comerme esa luz y ser como ella pero, ¿y si desaparecía para siempre entre la oscuridad que había dentro de mi?, ¿y si huía entre las heridas y moretones que tenía mi cuerpo yéndose para siempre? ¿Qué sería de mi? Quería eso más que a cualquier cosa, ¿qué decisión debería tomar?

Recuerdo que cerré mis ojos por el dolor que causaba la luz en mi, y lo sentí... Alguien apoyo su frente contra mi frente, alguien tomó mis manos magulladas y heridas, sentí alguien junto a mi, no estaba solo ante esa inmensa luz y me sentí avergonzado de lo que yo era en verdad, de lo débil e incapaz que me sentía, de cada mancha y corte que tenía, porque sabía cómo habían sido hechos y por eso me avergoncé hasta sentir mi cara roja y ardiente. 

Recuerdo que su voz inundó mis oídos como un susurro ligero, era tan hermosa su voz como el sonido del viento atravesando ventanas abarrotadas para llegar a lo profundo de una casa, como la mañana mientras las nubes se mueven y el cielo cambia de colores declarando a todos un nuevo día, como el verde de un día soleado y sin nubes que te hace querer disfrutar de tu más querido pasatiempo, una hermosa voz entró en mi y me marcó completamente, descubriendo algo que había en mi y que yo no me había dado cuenta que existía. Una sonrisa se expandió por mi rostro, junto con cálidas lagrimas y algo se arrancaba dolorosamente de mí a medida que su mano apretaba mi mano y un beso sentía en mi frente.

Recuerdo que di un paso y mi existencia continúo...

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