sábado, 31 de octubre de 2015

Dear Diary ✎ # 8

¡Hola, preciosuras!
Hace mucho que no publicaba e incluso el blog se ve algo abandona pero me estaré poniendo las pilas con el blog y sus blog, pasando a visitar y esas cosas para re-activarme por aquí.
Espero les guste este personaje, aunque no sabía cómo darle forma, yo sin ser mucho de este tipo de deportes e investigando, al fin puedo compartir con ustedes este nuevo Dear Diary. ¡Disfruten!
Para más información acerca de la iniciativa,
consulta la sección en el blog o la entrada original.
❝ Un gimnasio oscuro. Golpes, y un hombre dándole al saco de boxeo agresivamente, con furia. ❞
Querido Diario:

No puedo dejar de sentir en mi mente el sonido de mi respiración agitándose cada vez más, de cada golpe contra el saco, la voz de mi entrenador motivándome a moverme y la sangre fluyendo por mis venas llevándome a mejorar mi ataque, mi potencia y todo de mi. El golpe cada vez más seco, cada vez más fuerte y firme resuena en mis oídos, abriéndose paso en mi mente para crear una ligera ilusión de mi contrincante siendo derribado por mi poder. No descansaría jamás sino fuera por mi entrenador que me cuida de hacerme daño antes de cualquier enfrentamiento.

Cuando comencé con el boxeo, muchos se rieron diciendo que solo sería uno más, burlándose de mi tamaño y de lo debilucho que era, y lo era realmente. Cuando comencé a entrenar, mi entrenador me motivó en cada momento a través de sus gritos y pasión, él ama este deporte aún más que cualquier otro y me enseño a verlo como un arte lleno del poder escondido que cada persona podía hacer explotar. Lo conocía desde que era un niño, cuando veía a mi padre entrenar para luego salir, ganar y traer trofeos a casa, feliz de vivir para lo que mejor hacía. Nadie podía creer que yo fuera su hijo, por lo pequeño y débil que me veía pero he crecido, no solo de estatura sino también de mente y fuerza. Ahora ya no soy el "hijo de", ahora soy solo yo en cada golpe que resuena a través del gimnasio y cada marca en el cuerpo de mis pasados triunfos, soy yo el hijo de un grande nacido para ser aún más grande y es en estos entrenamientos cuando mi motivación comienza a elevarse. Solo puedo decir ahora que cuando llegue la pelea, seremos dos hombres sobre el ring y uno se arrodillará ante mi.
Credit: BoxingGloves by iconseeker.com