sábado, 12 de diciembre de 2015

Ave de metal


Incluso desde el lugar en el que me encontraba podía oír el rugido del gran ave de metal que aterrorizaba el bosque mientras deambulaba en plena mañana en busca de algo desconocido para los habitantes de este. Cada mañana se lo podía ver en el cielo, volando como si fuera el dueño. Era un rey frió y malvado que causaba histeria entre la aves que, temerosas, gritaban y se escondían de ser vistas. El ave metálica parecía un ser pequeño de lo alto que era capaz de volar y se veía fugaz en el cielo, digno de ser distinguido por los habitantes del bosque como el más veloz. Algún día me enfrentaría a sus alturas.

2 comentarios:

  1. ¡Hola! Me pareció muy bueno lo que escribiste :) También escribo de repente y siempre me gusta encontrar textos de otras personas para compartirlos y compararlos.

    Ya te sigo, y espero que podamos ser seguidores y que también puedas pasar por mi blog: http://debibliomanias.blogspot.com en el que, por cierto, tengo un sorteo activo en el que puedes participar si lo deseas. Mucho gusto, ¡y nos estamos leyendo!

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    1. Hola, Jett, gracias por tu opinión, seguimiento e invitación. Me alegra conocer un nuevo escritor, me pasaré a conocer tu blog en breve. Saludos~

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