sábado, 2 de junio de 2018

Oye, tú

Tú, que antes de nacer enfrentaste a la muerte y venciste,
¿por qué crees no poder enfrentar a la vida y salir victorioso?
Se te concedió mil y un bendiciones por encima de tus maldiciones, 
pero continúas observando fijo hacia la oscuridad y suciedad en tu corazón.
¿Acaso tan cegado estás que ya no puedes ver la luz que eres capaz de manifestar?
¿Acaso tan cerrado en ti mismo estás que no permites a nadie realmente entrar y ayudar?
Los dejas a todos esperando en la vereda deseosos de pasar y ayudarte a sanar.
Deja de mirar hacía dentro con la llave en mano y la puerta cerrada detrás, 
deja de esconderte entre todas tus heridas acumuladas con la edad
y abre cada rincón de tu alma a quien anhelas de verdad.
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2 comentarios:

  1. ¡Hola! ¡Qué lindo! Me encantó esa forma de plasmarlo. Tan métodos están algunos en su miseria que no ven todo lo que tienen alrededor. Tristemente, cuando suelen darse cuenta, ya han perdido la oportunidad.

    ¡Un abrazo!

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  2. ¡Ole!
    Te ha quedado super bonito, directo y conciso.
    Me ha gustado mucho
    un besin

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