Inktober #16: Gordo

Cada día que llegaba a casa, agotada del trabajo diario y por los quehaceres que le esperaban en casa, él era quien le alegraba el día. Apenas entraba al departamento, pasaba directo a dónde él siempre la esperaba y le envolvía en un fuerte abrazo. Siempre se quejaba pero ambos sabían que le gustaba. El bello gato gordo que tenía desde hace años era cada vez más mimado y amado. Él era el mejor regalo que le habían dado.


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1 comentario:

  1. ¡Hola! ¡Qué ternura! La verdad, es que tener animales en casa es lo mejor que puede pasarte <3 aunque tengo más perros que gatos, pero son un amor <3

    ¡Un abrazo!

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